Sotterrata es un gesto poético- subversivo realizado sobre material de archivo de la Italia fascista, que explora la tensión profunda entre mirada y dominación. La obra desestabiliza el régimen escópico colonial al negar la pulsión canibalística del ojo occidental: el voyerismo histórico que expone, cosifica y consume al «otro» queda abruptamente truncado por el gesto de la artista al cubrir las imágenes con pequeños cantos rodados.
Al imponer una materialidad mineral sobre la superficie visual, se opera una arqueología inversa. Dada la imposibilidad radical de ver, se quiebra la pretensión de conocer y, por ende, se desactiva el mecanismo de dominar. Las piedras actúan como un manto de opacidad y resistencia, un territorio donde la tierra silencia a la mirada depredadora y devuelve a las imágenes su derecho soberano al secreto.
Trabajo realizado en la Real Academia de España en Roma.